Nuestro enfoque

El cacao y su importancia histórica

El cultivo del cacao fue muy valioso para las civilizaciones precolombinas, existe evidencia arqueológica y antropológica, en donde se ha documentado la relación de esta planta ancestral con los humanos de Mesoamérica desde hace aproximadamente unos 4 mil años. Las piezas de jade, las plumas de quetzal, las conchas de Spondylus y los frutos del cacao como primera moneda de la región y sus usos ceremonial, medicinal y gastronómico siendo los productos más valiosos del mundo prehispánico. En El Salvador, hace cientos de años naturalmente en sus costas occidentales y valles centrales se encontraban plantas de cacao las cuales con el paso del tiempo fueron reemplazadas por añil, café, maguey, algodón, caña de azúcar, ganadería y granos básicos; disminuyendo el suministro de material genético de cacao en el país y con esto el conocimiento de producir y la capacidad técnica en la producción de cacao de agradable sabor y exquisito aroma.

El cacao, cultivado a escala nacional tiene el potencial de mejorar condiciones para el desarrollo y restauración de la biodiversidad del país, recuperar ecosistemas degradados, mejorar la calidad de los recursos de suelo y agua, fomentar el potencial de adaptación frente a fenómenos meteorológicos extremos, actuales y futuros (cambio climático) y mantener servicios ecosistémicos claves necesarios para mejorar medios de vida de las comunidades locales.

El Cacao implementado con diversos sistemas agroforestales (SAF) aumentará y restaurará áreas con significancia y calidad biológica (nichos ecológicos para especies que por años han estado en peligro de extinción por la reducción y/o fragmentación de hábitats) a nivel de ecosistemas, cuencas y paisajes (prácticas agroecológicas).

Se pretende contribuir directamente a los objetivos de la Cooperación bilateral Asocio para El Crecimiento que une a Estados Unidos y El Salvador, mejorando las estrategias de innovación y calidad, con enfoque en el mercado internacional, para facilitar el acceso y oportunidad a los productores y empresas salvadoreñas que estarán más preparadas para enfrentar y competir con éxito en los mercados globales de cacao y sus derivados.

La Alianza Cacao El Salvador se enmarca dentro de los dos objetivos de la Política Nacional del Medio Ambiente de 2012 (MARN)  que son: “revertir la degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático”.

Esto se logrará por medio de fincas con SAF que desarrollen prácticas agroecológicas amigables con el medio ambiente, de las cuales ya fueron practicadas ancestralmente, permitiendo mejorar las condiciones del suelo para la agricultura, retener humedad y mejorar la regulación hídrica, reducir la erosión y sedimentación, y mantener servicios vitales como la polinización y el control natural de plagas, generando que procesos ecológicos claves cumplan su funcionalidad y existan beneficios económicos directos obtenidos de mayores rendimientos de la diversificación de productos en las fincas.

Cacao en El Salvador

La Alianza Cacao El Salvador propone reconvertir gradualmente las fincas de café, ubicadas por debajo de los 900 msnm, ya que algunas de estas plantaciones son muy viejas, generan poco ingreso, tienen elevados costos de producción, y son altamente susceptibles a la roya del café (Hemileia vastatrix), lo que ha generado pérdidas significativas en el sector como: 442 mil quintales, US$75 millones y 45 mil empleos perdidos en la cosecha 2012-2013.

  • Además, los SAF con cacao permiten beneficios ambientales directos:

  • Incremento la cobertura vegetal (área de significancia biológica).

  • Filtración de agua para los mantos acuíferos.

  • Corredor biológico para la flora y fauna silvestre.

  • Fertilidad y aumento de materia orgánica en el suelo.

  • Conservación de grupos funcionales ecológicos.

  • Servicios ecosistémicos claves.